Juan Molina, de 70 años, es el
dueño de Picantería Don Juan, es oriundo de Azogues y vino a Guayaquil cuando
solo tenía 16 años y muchas ganas de trabajar. Se casó muy joven, a los 21, y
se aventuró a poner una carretilla en Tulcán, entre 10 de Agosto y Ballén.
El pescado frito que obtuvo
reconocimiento. Su sazón lo hizo merecedor de ser incluido entre las treinta
mejores huecas de Guayaquil luego de ser evaluado por los alumnos de siete
escuelas culinarias, los que levantaron información en siete sectores de las
parroquias urbanas Tarqui, Rocafuerte, Carbo, Roca, 9 de Octubre, Bolívar,
Olmedo, Ayacucho, Ximena y Pascuales; y las rurales de El Morro, Posorja y
Varadero. Además será parte de la Guía oficial Gastronómica de Guayaquil.
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